Uno.
Todo comienza,
todo es flor por arrivar
al puerto sumatorio de los días,
la posibilidad acude
al costado más tierno del tacto,
comienza el ensayo,
la luz de un vital viaje se enciende:
en la piel se inscribe una caricia,
se inscribe un fuego de únicas y efímeras alturas:
el arrojo al más insospechado y turbulento viaje...
Dos.
Al otro lado de la página,
sobre la diversa erudición de todo,
pasa un viento sápido que borra cada cosa,
cada viento en el paso de la vida sobre la vida,
la fugitiva huella que queda
después del encuentro del tacto
entre la vida y la vida...
En un infinito tomo,
entrrometido en cada esquina del tiempo y el espacio
ya estuvieron pensadas y escritas
toda la teoría y toda la práctica;
ya estuvo hecha la sabida intimidad de la vida:
nostalgia, recuerdo, exigencia,
cansancio, esperanza...
Es de todas las vitales formas
el abrazo erudito de la vida a cada cosa,
a cada ser.
jueves, 25 de noviembre de 2010
martes, 9 de noviembre de 2010
Ella
Juguetona,
sensual,
coqueta...
Con el abismo afinado en su pelo.
Refugiando entre pétalo y pétalo
la puertas turbulentas de la locura,
con una nostalgia acomodada
entre las manos de su mirada;
su recuerdo moviendo en mí,
generando en mi rincón
con el inabordable rincón suyo
que ayer yo conociera,
su universo.
sensual,
coqueta...
Con el abismo afinado en su pelo.
Refugiando entre pétalo y pétalo
la puertas turbulentas de la locura,
con una nostalgia acomodada
entre las manos de su mirada;
su recuerdo moviendo en mí,
generando en mi rincón
con el inabordable rincón suyo
que ayer yo conociera,
su universo.
martes, 2 de noviembre de 2010
jueves, 28 de octubre de 2010
Instante
Esto que desesperadamente se riega en el silencio,
esto que teje fibras opacas,
esto que tiende precipitadamente al más hondo gris,
esto que destapa en la piel
hogueras inexorablemente fugitivas,
esto que me arroja a músicas dolorosas,
esto que me recuerda
que el paisaje ayer tuvo otro rostro,
se llama pena de amor;
se riega, me esparce,
me deshace de alguna manera,
me toca de la otra manera,
la manera fría y vacía;
me imprime su geometría implacable,
se llama como tu nombre.
esto que teje fibras opacas,
esto que tiende precipitadamente al más hondo gris,
esto que destapa en la piel
hogueras inexorablemente fugitivas,
esto que me arroja a músicas dolorosas,
esto que me recuerda
que el paisaje ayer tuvo otro rostro,
se llama pena de amor;
se riega, me esparce,
me deshace de alguna manera,
me toca de la otra manera,
la manera fría y vacía;
me imprime su geometría implacable,
se llama como tu nombre.
miércoles, 6 de octubre de 2010
viernes, 24 de septiembre de 2010
Instante
Todo lo que sé es nada:
no sé hacia dónde se estira
el canto del pájaro que reposa en el fondo,
no sé de dónde vendrá una brisa sutil,
una tempestad furiosa,
un vino nocturno,
un fondo alto,
otro fugaz universo…
No tengo más que mi propio universo:
tan pequeño soy, -tan pequeño…
¿Dónde –en qué página-
está dibujada la ruta
de los vientos ermitaños?
¿Cuál es esa erudición
que pudo al fin desnudar
todo el cuerpo del misterio?
Ahora mismo hay un siglo,
un horizonte,
un epígrafe por anotar
y una palabra.
El implacable caudal de la muerte
se suma en lentas gotas de vitalidad
muy altas, muy hondas, muy profundas…
Un anárquico viento
es entonces la vida
de costados diversos,
de colores distantes,
de lejanos y efímeros sabores,
un anárquico viento
empujando hacia lo imprevisible.
no sé hacia dónde se estira
el canto del pájaro que reposa en el fondo,
no sé de dónde vendrá una brisa sutil,
una tempestad furiosa,
un vino nocturno,
un fondo alto,
otro fugaz universo…
No tengo más que mi propio universo:
tan pequeño soy, -tan pequeño…
¿Dónde –en qué página-
está dibujada la ruta
de los vientos ermitaños?
¿Cuál es esa erudición
que pudo al fin desnudar
todo el cuerpo del misterio?
Ahora mismo hay un siglo,
un horizonte,
un epígrafe por anotar
y una palabra.
El implacable caudal de la muerte
se suma en lentas gotas de vitalidad
muy altas, muy hondas, muy profundas…
Un anárquico viento
es entonces la vida
de costados diversos,
de colores distantes,
de lejanos y efímeros sabores,
un anárquico viento
empujando hacia lo imprevisible.
jueves, 12 de agosto de 2010
Presencia ausente
Por las trochas de este verso
no hay siquiera indicios de tu olor,
de tus contradicciones puras y esenciales,
de tus caricias fértiles,
de tus palabras ásperas y humildes,
de tu cuerpo que aguarda incendios exquisitos…
Sin embargo, en el viento,
insisten en instaurarse
los fantasmas de tu aroma.
no hay siquiera indicios de tu olor,
de tus contradicciones puras y esenciales,
de tus caricias fértiles,
de tus palabras ásperas y humildes,
de tu cuerpo que aguarda incendios exquisitos…
Sin embargo, en el viento,
insisten en instaurarse
los fantasmas de tu aroma.
miércoles, 21 de julio de 2010
Ausencia
Ya no me tocará tu amor, amor mío,
ni tus caricias saciarán las sed de mi silencio,
ni el espontáneo reguero de tus palabras
se anudará a la sábana
de mis días y mis noches.
Ya no me tocará
la dulce geometría de tu rostro,
ni el encanto de tus curvas al amanecer
luego de la más sincera desnudez…
Ya no me tocará tu mar ni tu viento,
ni tu delirio, ni tu largo fuego…
Ya no me abrazará el privilegio de tu olor sutil.
Ya no me besarás, boca de abismos,
ya no me bañarás con tu veneno penetrante
ni con las palabras mágicas
para encender la complicidad;
ya no me acogerán tus vinos,
ni me embriagaré de tus cielos
ni de tus constelaciones puras…
Ya no me tocará tu amor,
paisaje de paisajes inefables.
ni tus caricias saciarán las sed de mi silencio,
ni el espontáneo reguero de tus palabras
se anudará a la sábana
de mis días y mis noches.
Ya no me tocará
la dulce geometría de tu rostro,
ni el encanto de tus curvas al amanecer
luego de la más sincera desnudez…
Ya no me tocará tu mar ni tu viento,
ni tu delirio, ni tu largo fuego…
Ya no me abrazará el privilegio de tu olor sutil.
Ya no me besarás, boca de abismos,
ya no me bañarás con tu veneno penetrante
ni con las palabras mágicas
para encender la complicidad;
ya no me acogerán tus vinos,
ni me embriagaré de tus cielos
ni de tus constelaciones puras…
Ya no me tocará tu amor,
paisaje de paisajes inefables.
jueves, 8 de julio de 2010
Instante
La vida es una fiesta a puerta cerrada,
un metafísico baile con el misterio,
un íntimo tejido de paradojas,
un distante aguacero de delirios,
un incomprensible abrazo infinito.
un metafísico baile con el misterio,
un íntimo tejido de paradojas,
un distante aguacero de delirios,
un incomprensible abrazo infinito.
martes, 11 de mayo de 2010
Instante
Pétalo a pétalo pasa el día,
segundo a segundo,
yéndose hacia abajo y llevándoselo todo:
desde las agudas curvas de una mujer que pasa indiferente
hasta las ilusiones y revoluciones vetustas
que al paso de todo hablan de su paso
mientras simultáneamente ascienden y descienden y se curvan.
Van las erecciones de la vida hacia el otoño,
van por la vanidad hacia la grieta inexorable.
Va el paisaje ascendiendo hacia la vejez sin frenos.
Vá hacia su polvo invisible,
hacia su descenso irreversible
el terrible y maravilloso sueño de la vida,
-increible y macabro,
alucinante y endemoniado,
ensoñador y eterno,
frustrante y fugaz,
injusto y delirante-,
de la eternidad,
del instante.
segundo a segundo,
yéndose hacia abajo y llevándoselo todo:
desde las agudas curvas de una mujer que pasa indiferente
hasta las ilusiones y revoluciones vetustas
que al paso de todo hablan de su paso
mientras simultáneamente ascienden y descienden y se curvan.
Van las erecciones de la vida hacia el otoño,
van por la vanidad hacia la grieta inexorable.
Va el paisaje ascendiendo hacia la vejez sin frenos.
Vá hacia su polvo invisible,
hacia su descenso irreversible
el terrible y maravilloso sueño de la vida,
-increible y macabro,
alucinante y endemoniado,
ensoñador y eterno,
frustrante y fugaz,
injusto y delirante-,
de la eternidad,
del instante.
martes, 30 de marzo de 2010
Sueño
"Otro dijo: yo soy el sueño que se va... díjolo... y fuese"
León de Greiff.
I
Era un sueño.
Y en ese sueño eras mía.
Y la realidad parecía un sueño.
Y auquel sueño fantasioso era realidad.
En realidad fuiste mi sueño.
En la realidad fuiste mi ensueño.
La realidad se sobrepoblaba de estremecedoras fantasías.
Y esas horas de conversación deliciosas,
ese ir y venir de besos presurosos,
ese cargamento de complicidades pequeñas,
vinieron para abordar la certeza de lo efímero,
vinieron para mostrarme los colores prófugos del país de la locura.
Y tu presencia, placentera y honorífica, era un sueño.
Y era realidad.
II
Era un sueño.
Y en la intimidad soplaba un viento alegre.
Y tu risa, y tus palabras tiernas, eran más que un verso.
Y dibujaba yo siluetas sin rumbo
por el amplio lienzo de tu cuerpo.
Y tu boca me bañaba de besos vagabundos.
Y las manos tocaban las manos,
y las manos junto a las manos
padecían síntomas de cielo.
Y las ventanas de la risa
se abrían de manera privilegiada,
sin prejuicios ni condiciones.
Y el sueño y el ensueño se tocaban en la realidad
mientras la piel andaba
los terrenos tempestuosos de la piel.
Y aquel inolvidable desborde de días tumultuosos era realidad.
Y era un sueño.
Y era realidad.
III
Era un sueño.
Y comenzamos juntos a brincar
por las sendas de un delirio
que nos exhortaba a su geografía fugaz
y con ansiedad nos dimos al abismo,
al fuego, al sexo,
para imprimir irreversiblemente una corta historia
edificada sobre los vientos de un agosto
alargados a favor de la complicidad.
Y era realidad.
IV
Y era realidad.
Y le dimos forma,
por fuera de las geometrías pronunciables
a algo que hoy no existe
pero que curvó las sendas
de un par de corazones sin rumbo
que se encontraron una tarde que fue cualquiera
y araron una genealogía de instantes únicos
que jamás volverán a ser...
Era, evidentemente, un sueño.
León de Greiff.
I
Era un sueño.
Y en ese sueño eras mía.
Y la realidad parecía un sueño.
Y auquel sueño fantasioso era realidad.
En realidad fuiste mi sueño.
En la realidad fuiste mi ensueño.
La realidad se sobrepoblaba de estremecedoras fantasías.
Y esas horas de conversación deliciosas,
ese ir y venir de besos presurosos,
ese cargamento de complicidades pequeñas,
vinieron para abordar la certeza de lo efímero,
vinieron para mostrarme los colores prófugos del país de la locura.
Y tu presencia, placentera y honorífica, era un sueño.
Y era realidad.
II
Era un sueño.
Y en la intimidad soplaba un viento alegre.
Y tu risa, y tus palabras tiernas, eran más que un verso.
Y dibujaba yo siluetas sin rumbo
por el amplio lienzo de tu cuerpo.
Y tu boca me bañaba de besos vagabundos.
Y las manos tocaban las manos,
y las manos junto a las manos
padecían síntomas de cielo.
Y las ventanas de la risa
se abrían de manera privilegiada,
sin prejuicios ni condiciones.
Y el sueño y el ensueño se tocaban en la realidad
mientras la piel andaba
los terrenos tempestuosos de la piel.
Y aquel inolvidable desborde de días tumultuosos era realidad.
Y era un sueño.
Y era realidad.
III
Era un sueño.
Y comenzamos juntos a brincar
por las sendas de un delirio
que nos exhortaba a su geografía fugaz
y con ansiedad nos dimos al abismo,
al fuego, al sexo,
para imprimir irreversiblemente una corta historia
edificada sobre los vientos de un agosto
alargados a favor de la complicidad.
Y era realidad.
IV
Y era realidad.
Y le dimos forma,
por fuera de las geometrías pronunciables
a algo que hoy no existe
pero que curvó las sendas
de un par de corazones sin rumbo
que se encontraron una tarde que fue cualquiera
y araron una genealogía de instantes únicos
que jamás volverán a ser...
Era, evidentemente, un sueño.
martes, 23 de marzo de 2010
Sobre los sueños
A quienes conocen el venebolente color y el viento de los sueños... con un abrazo incluido
Con un discreto abrazo de vino
los sueños pelechan en el momento más árido
pintando el fondo de sol y cielo
y de lluvias que preparan hogueras insospechadas.
Dejan con su paso hondo, tatuadas en el recuerdo,
la esquinas completas de la geografía del amor.
Los sueños ensucian,
luego de su vendaval de instantes dulces,
las paredes del silencio,
que apenas se sostienen medio firmes.
Los sueños se van sin secar
la humedad que siembran en el corazón.
Y siempre dejan abienta la ceniza.
Con un discreto abrazo de vino
los sueños pelechan en el momento más árido
pintando el fondo de sol y cielo
y de lluvias que preparan hogueras insospechadas.
Dejan con su paso hondo, tatuadas en el recuerdo,
la esquinas completas de la geografía del amor.
Los sueños ensucian,
luego de su vendaval de instantes dulces,
las paredes del silencio,
que apenas se sostienen medio firmes.
Los sueños se van sin secar
la humedad que siembran en el corazón.
Y siempre dejan abienta la ceniza.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Ortografía del tiempo
Es difícil terminar una historia de amor
con punto final y no con puntos suspensivos...
Es difícil que en la memoria del tacto
no queden cenizas de sus cabellos hechiceros,
o de las curvas delicadas de sus senos,
o del abismo sutil de sus piernas...
Pero el tiempo
tiene su ortografía implacable.
Enero 2010
con punto final y no con puntos suspensivos...
Es difícil que en la memoria del tacto
no queden cenizas de sus cabellos hechiceros,
o de las curvas delicadas de sus senos,
o del abismo sutil de sus piernas...
Pero el tiempo
tiene su ortografía implacable.
Enero 2010
lunes, 1 de marzo de 2010
Instante
La vida está entre la ilusión y el recuerdo
quemándonos con su infinidad de abismos,
con su ostentoso reguero de posibilidades...
Quema la fatigante certeza de lo ya vivido.
Arde silenciosa la frustración de los sueños inalcanzables.
Duele el camino imposible
de la geometría ingenua del ideal...
Todas las cosas pertenecen a un viento caprichoso
que juega a llevárselas
soplando a favor y en contra.
Feb. 13/ 10
quemándonos con su infinidad de abismos,
con su ostentoso reguero de posibilidades...
Quema la fatigante certeza de lo ya vivido.
Arde silenciosa la frustración de los sueños inalcanzables.
Duele el camino imposible
de la geometría ingenua del ideal...
Todas las cosas pertenecen a un viento caprichoso
que juega a llevárselas
soplando a favor y en contra.
Feb. 13/ 10
martes, 9 de febrero de 2010
Caminata
Viento.
Nubes.
El despliegue de verdes que ya mencionara Aurelio Arturo.
Los pájaros abriendo su sábana de cantos.
La música de alegría y nostalgia.
Yo.
Solitario.
Silenciosamente alegre
Nubes.
El despliegue de verdes que ya mencionara Aurelio Arturo.
Los pájaros abriendo su sábana de cantos.
La música de alegría y nostalgia.
Yo.
Solitario.
Silenciosamente alegre
martes, 26 de enero de 2010
Apariencias
Cada máscara
describe su naturalidad parcial,
ingenia su río de argumentos
para apaciguar
una sed inventada también.
Cada mano
esculpe la voluptuosidad,
el caudal de su río.
Cada boca
tiene un discurso
para inventarse su sed.
describe su naturalidad parcial,
ingenia su río de argumentos
para apaciguar
una sed inventada también.
Cada mano
esculpe la voluptuosidad,
el caudal de su río.
Cada boca
tiene un discurso
para inventarse su sed.
domingo, 24 de enero de 2010
miércoles, 13 de enero de 2010
Tarde con caballos
Los caballos,
con su famelia multiplicada,
se engarzan entre el verde que se escribe
entre los renglones del viento...
Vitales indiferentes
que voluntariamente pueblan de belleza
la delirante presencia
del paisaje en fuga.
con su famelia multiplicada,
se engarzan entre el verde que se escribe
entre los renglones del viento...
Vitales indiferentes
que voluntariamente pueblan de belleza
la delirante presencia
del paisaje en fuga.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)