martes, 11 de mayo de 2010

Instante

Pétalo a pétalo pasa el día,
segundo a segundo,
yéndose hacia abajo y llevándoselo todo:
desde las agudas curvas de una mujer que pasa indiferente
hasta las ilusiones y revoluciones vetustas
que al paso de todo hablan de su paso
mientras simultáneamente ascienden y descienden y se curvan.
Van las erecciones de la vida hacia el otoño,
van por la vanidad hacia la grieta inexorable.
Va el paisaje ascendiendo hacia la vejez sin frenos.
Vá hacia su polvo invisible,
hacia su descenso irreversible
el terrible y maravilloso sueño de la vida,
-increible y macabro,
alucinante y endemoniado,
ensoñador y eterno,
frustrante y fugaz,
injusto y delirante-,
de la eternidad,
del instante.

No hay comentarios: