Algo gané.
Un rumor de sensualidad se instala
en el espacio de mi alcoba.
De una guerra tuve un espejismo;
de un viaje páginas en blanco,
de la semillas, el reguero de las cosas...
Muy adentro de mí hay algo que no tengo,
se imprime una evidencia,
soy múltiplemente en una diminuta dimensión...
Y también soy un montón de entendimientos para nada,
y también el ancla estacionada en las puertas del sueño...
De tanto perder gané,
de tanta ceguería se evidencia la evidencia,
de tanto puerto, de tanto desierto,
de tanta flor cruda...
Aquí hay todo el aire que no ha sido y que no será.
De alguna manera.
2012
sábado, 17 de marzo de 2012
jueves, 5 de mayo de 2011
Flechas
Una locura singular es el viaje híspido de todo,
una comprensión en caudal...
Pasan las vueltas,
vienen y pasan...
Habrá motivos para retornar
como hubo motivos para ir girando...
Se enciende en el corazón
la aborrecible singularidad...
El hombre se mira fugazmente
en el espejo del paisaje...
una comprensión en caudal...
Pasan las vueltas,
vienen y pasan...
Habrá motivos para retornar
como hubo motivos para ir girando...
Se enciende en el corazón
la aborrecible singularidad...
El hombre se mira fugazmente
en el espejo del paisaje...
domingo, 10 de abril de 2011
Imágen
Un caballo
se rumia el verde de la manga,
come bocanadas de vientre,
se consume la riqueza gratuita
del país de las montañas generosas,
de las montañas de senos generosos.
se rumia el verde de la manga,
come bocanadas de vientre,
se consume la riqueza gratuita
del país de las montañas generosas,
de las montañas de senos generosos.
sábado, 19 de marzo de 2011
Tiempo
Inexorablemente me refugié en tu frondoso ramillete de rincones,
viví el candor juntando nuestras sombras
y degusté gotas de filo
a las horas coloridas de la comida juntos,
de las caricias y palabras en el sofá,
de los libros compartidos y los besos incontables,
de las caminatas que terminaron siendo una sola ida,
del dulce axiomático de compartirlo todo,
de las tertulias riusueñas y las lecturas en voz alta,
de la música de Mozart y Vivaldi...
De ese nudo de instantes invisibles
queda la ceniza esencial consignada en la memoria.
viví el candor juntando nuestras sombras
y degusté gotas de filo
a las horas coloridas de la comida juntos,
de las caricias y palabras en el sofá,
de los libros compartidos y los besos incontables,
de las caminatas que terminaron siendo una sola ida,
del dulce axiomático de compartirlo todo,
de las tertulias riusueñas y las lecturas en voz alta,
de la música de Mozart y Vivaldi...
De ese nudo de instantes invisibles
queda la ceniza esencial consignada en la memoria.
sábado, 19 de febrero de 2011
Instante
Vueltas, curvas, líneas fútiles;
versos: viajes inútiles…
Ruedas,
rondas de cielo y condena
en el filo fugaz de las palabras,
de los versos…
La música diversa
se arroja toda sobre la forma del instante,
derrama cualquier desnudez…
La música desnuda su ortografía contextual
sobre las líneas del pentagrama singular de la vida,
íntimas,
únicas…
versos: viajes inútiles…
Ruedas,
rondas de cielo y condena
en el filo fugaz de las palabras,
de los versos…
La música diversa
se arroja toda sobre la forma del instante,
derrama cualquier desnudez…
La música desnuda su ortografía contextual
sobre las líneas del pentagrama singular de la vida,
íntimas,
únicas…
domingo, 6 de febrero de 2011
Nocturno
Una noche silenciosa
volvemos a esas cosas del amor:
tu pelo,
tus curvas,
tus ojos,
tus labios,
tu misterio,
tu presencia,
tus palabras,
tu grandeza sutil y reservada,
tu voz,
vos...
Una noche sosegada
retornamos a esos rincones efímeros y duraderos del amor:
el deseo,
las mentiras,
los celos,
la sonrisa,
la complicidad,
los encuentros para salir a caminar,
los besos en la mejilla,
el tacto de las manos en el florecimiento de ilusiones precipitadas,
la ausencia,
el dolor de un sueño imposible...
Una noche callada y de música suave
regresamos a esas esquinas
donde el amor nos tiende
su carrusel de paradigmas inacabables:
alguna vez vivimos el filo efímero de la forma del instante;
y otra noche,
y otras tantas noches,
volvemos solamente al recuerdo,
a las risas y las lágrimas que nos quedan
después del andar agrio y dulce
por sus vías.
volvemos a esas cosas del amor:
tu pelo,
tus curvas,
tus ojos,
tus labios,
tu misterio,
tu presencia,
tus palabras,
tu grandeza sutil y reservada,
tu voz,
vos...
Una noche sosegada
retornamos a esos rincones efímeros y duraderos del amor:
el deseo,
las mentiras,
los celos,
la sonrisa,
la complicidad,
los encuentros para salir a caminar,
los besos en la mejilla,
el tacto de las manos en el florecimiento de ilusiones precipitadas,
la ausencia,
el dolor de un sueño imposible...
Una noche callada y de música suave
regresamos a esas esquinas
donde el amor nos tiende
su carrusel de paradigmas inacabables:
alguna vez vivimos el filo efímero de la forma del instante;
y otra noche,
y otras tantas noches,
volvemos solamente al recuerdo,
a las risas y las lágrimas que nos quedan
después del andar agrio y dulce
por sus vías.
miércoles, 12 de enero de 2011
Recuerdo
Brevaje vital es el momento del amor,
agua pertinente...
Ella vino a serlo todo en un instante,
a tender su jauría de jardines,
a ser joya única para la sed de la soledad escéptica...
Ella vino a tender en la entrega su hidrografía,
a desnudar el rincón decible de su herida,
a confesar también su desierto...
Ella vino con su dulzura infinita,
con su amor de mujer,
con la seda tempestuosa de sus manos...
En mi silencio
fluyen líquidos los recuerdos,
hace señales de humo
la certeza de los días que se fueron.
agua pertinente...
Ella vino a serlo todo en un instante,
a tender su jauría de jardines,
a ser joya única para la sed de la soledad escéptica...
Ella vino a tender en la entrega su hidrografía,
a desnudar el rincón decible de su herida,
a confesar también su desierto...
Ella vino con su dulzura infinita,
con su amor de mujer,
con la seda tempestuosa de sus manos...
En mi silencio
fluyen líquidos los recuerdos,
hace señales de humo
la certeza de los días que se fueron.
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