jueves, 12 de agosto de 2010

Presencia ausente

Por las trochas de este verso
no hay siquiera indicios de tu olor,
de tus contradicciones puras y esenciales,
de tus caricias fértiles,
de tus palabras ásperas y humildes,
de tu cuerpo que aguarda incendios exquisitos…

Sin embargo, en el viento,
insisten en instaurarse
los fantasmas de tu aroma.

1 comentario:

programador holográfico. dijo...

Respirar profundamente para qe de ese viento qe entra en los pulmones qede algo de ella.