miércoles, 12 de enero de 2011

Recuerdo

Brevaje vital es el momento del amor,
agua pertinente...

Ella vino a serlo todo en un instante,
a tender su jauría de jardines,
a ser joya única para la sed de la soledad escéptica...

Ella vino a tender en la entrega su hidrografía,
a desnudar el rincón decible de su herida,
a confesar también su desierto...

Ella vino con su dulzura infinita,
con su amor de mujer,
con la seda tempestuosa de sus manos...

En mi silencio
fluyen líquidos los recuerdos,
hace señales de humo
la certeza de los días que se fueron.

Instante

Entender:
ese verbo lento y largo,
colectivo y sutil,
íntimo y mundano,
sublime y recóndito,
afiebrado y venenoso.